sábado, 30 de mayo de 2009

COMUNICACIÓN PARA EL DESARROLLO

UNIVERSIDAD CENTRAL DEL ECUADOR
Facultad de Comunicación Social
A. Daniel Román Cando
Planificación de la Comunicación
8vo. “C”
04 de mayo del 2009



Apuntes para una introducción a la Comunicación para el desarrollo

Desde sus orígenes en los sesenta, las teorías de la comunicación para el desarrollo se han tratado de aplicar en las áreas más deprimidas del planeta convirtiéndose en un instrumento decisivo de cambio social "dirigido, iniciado e instigado desde agentes externos para introducir nuevas ideas y prácticas en un sistema social dado" según Lozare (1994: 230). Al proclamarse el desarrollo como un proceso de diálogo y participación que origina el cambio de la sociedad, el viejo paradigma cae en desuso si bien estos proyectos siguen siendo en gran parte planteados, diseñados y designados por quienes no conocen directamente las distintas realidades o no tienen un interés personal en el proceso de desarrollo que se pretende desencadenar

Resulta que en muchos casos ‘la comunicación para el desarrollo’ ha venido siendo definida desde una óptica masiva-informativa y se ha marginado o dejado en segundo plano, el proceso interpersonal propio de la comunicación humana. Lo que tampoco quiere decir que mirar a la comunicación desde una óptica integral y cooperativa excluye lo masivo, mediático y difusor.

Se trata del modelo tradicional de comunicación (EMISOR-MEDIO-RECEPTOR) que nace de una estructura militar, como señala Manuel Calvelo, "una de las estructuras más verticales, que envía mensajes del que tiene poder al que obedece, del que manda al que acata, del superior al inferior, del dominante al dominado, del que sabe al ignorante, de la cúspide a la base la pirámide”. Y fue el modelo usado por muchos investigadores en el inicio de los trabajos de comunicación y desarrollo, hasta que, poco a poco y tras diversas propuestas fallidas, se fue llegando a algunas conclusiones.

Fue así que se abrió camino un modelo que re-modelaba las teorías y las prácticas en comunicación, el modelo cerraba la fase del receptor como pasivo y lo convertía en un agente activo y determinante del proceso. El nuevo paradigma, como explica Calvelo, (INTERLOCUTOR-MEDIO-INTERLOCUTOR) se centra en el trabajo conjunto de los participantes, los interlocutores, en un proceso de práctica horizontal y que contemple como eje fundamental de su esencia la apropiación tanto de los medios como de los mensajes por parte de los destinatarios implicados, con el fin de que dejen de ser eso, destinatarios, y pasen a ser los participantes del proyecto.

¿Qué es comunicación para el desarrollo?

Comunicación para el desarrollo es la integración de la comunicación estratégica en proyectos de desarrollo.

La comunicación estratégica es una herramienta eficaz que puede contribuir a lograr los objetivos y la sostenibilidad de los resultados de los proyectos de desarrollo. Informar, educar o elevar el nivel de conciencia son ingredientes necesarios de la comunicación, pero no son suficientes para que la gente cambie prácticas y comportamientos establecidos a lo largo de mucho tiempo. La comunicación estratégica busca lograr un cambio en el comportamiento y hacer sostenible el desarrollo alcanzado.

Desde una concepción antropológica, el desarrollo debe ser descrito como un proceso de cambio, propiciado por la acción social, con el fin de mejorar la calidad de vida de todos los miembros de un grupo humano. En esta línea, "muchos cambios son posibles si se orientan a la preservación de los sistemas locales, a la vez que se hace que éstos funcionen mejor. (..) El desarrollo eficaz se apoya en las prácticas culturales y en las estructuras sociales indígenas". Paralelamente, parte de esta acción de cambio debe consistir en remover las limitantes estructurales y sociales que inhiben el mejoramiento de la calidad de vida, entendida ésta como el conjunto de necesidades individuales y colectivas del ser humano.

La comunicación para el desarrollo debe combinar modos y herramientas capaces de propiciar la expresión ciudadana y dar cuenta de la cultura desde la cual se manifiestan los ciudadanos, por tanto deben ser dinámicas, flexibles y adaptables. Consideramos que este es un derrotero capaz provocar los cambios de la comunicación hasta ahora tendiente a la homogenización hacia una comunicación para la diversidad, para lo humano.

Así, aunque no exista una definición clara y exacta de lo que es comunicación para el desarrollo, la política resultante de este modelo sería la llamada por Ramiro Beltrán "comunicación para el desarrollo democrático", que se aprecia como el acceso y apropiación de los medios por parte de las comunidades, para asegurar, además del aspecto tecnológico y de desarrollo, la justicia social.

¿Que tipos de desarrollo?

• El desarrollo sostenible se pudiera definir como un desarrollo que no solo genera crecimiento, sino que distribuye sus beneficios equitativamente, regenera el medio ambiente en vez de destruirlo, fortalece a las personas en vez de marginarlas, acrecienta las opciones y oportunidades de las personas y les permite su participación en las decisiones que afectan sus vidas. El desarrollo humano sostenible es un desarrollo que está a favor de los pobres, a favor de la naturaleza, del empleo y la mujer.

El desarrollo sostenible es uno de los más importantes retos a los cuales se enfrenta la humanidad porque su logro es una importante precondición de la seguridad global: una seguridad que contempla la de los seres humanos, la del orden.

Para lograr entender el desarrollo sustentable, el término "desarrollo", no debe ser asociado estrictamente con un progreso económico, como se lo ha concebido siempre. Desarrollo, implica expansión y mejoramiento, pero las teorías de desarrollo económico que se han puesto en práctica por el último siglo se han olvidado que el hombre no se hace "dueño" del mundo por la riqueza material que adquiera. Es la ambición y el ímpetu desmedidos del ser humano lo que le sigue conduciendo hacia la destrucción de su hábitat.

Entre los diversos factores que hacen posible el desarrollo sostenible, podemos destacar dos:

1) la participación y toma de decisiones compartida
2) la apreciación de la cultura como fuerza mediadora en el desarrollo.

• El desarrollo humano se conceptualiza como un proceso mediante el cual se amplían las oportunidades de los individuos, las más importantes de las cuales son la presencia de una vida prolongada y saludable, al acceso a la educación y el disfrute de un nivel de vida decente.

El concepto de desarrollo humano implica en este contexto tanto el proceso de ampliar las oportunidades de los individuos como el nivel de bienestar que han alcanzado. También ayuda a distinguir claramente entre dos aspectos del desarrollo humano. Uno es la formación de capacidades humanas tales como un mejor estado de salud o mayores conocimientos. El otro es la forma como los individuos emplean las capacidades adquiridas, ya sea para el trabajo o el descanso.

El fin es el desarrollo humano, el crecimiento económico es un medio. El propósito del crecimiento económico debe ser enriquecer la vida de la gente. Pero con demasiada frecuencia no lo hace. En los últimos decenios, se ha puesto claramente de manifiesto que no existe un vínculo automático entre crecimiento económico y desarrollo humano. Incluso cuando tal vínculo se establece, puede ir erosionándose gradualmente, a menos que se le refuerce en forma constante por medio de una gestión política hábil e inteligente.

Además, el desarrollo humano se refiere no solamente a la satisfacción de las necesidades básicas, sino también al desarrollo humano como un proceso dinámico de participación. Es aplicable tanto a los países menos desarrollados como a los países altamente desarrollados.

• El bienestar de una sociedad se medía en función de su desarrollo económico. En las últimas décadas, la experiencia nos ha llevado a comprender que entre prosperidad económica y avance social hay una relación de interdependencia y que, para alcanzar el bienestar humano y social en un mundo globalizado, ambos aspectos deben discurrir en paralelo. Pero la movilidad también es parte integrante del mundo moderno.

Descripción de los elementos centrales de las dos grandes corrientes teóricas en el ámbito de la comunicación para el desarrollo.

Dos han sido los grandes enfoques teóricos de la comunicación para el desarrollo. Servaes (2000) los ha clasificado así: modelo de difusión y modelo participativo

La corriente difusionista posee cuatro elementos que la caracterizan y distinguen: está íntimamente relacionado con el paradigma de la modernización y tiene sus expresiones más características en las teorías de la “difusión de innovaciones” y del “flujo de dos pasos”, propuesta por Paul F. Lazarsfeld (1982).

a) Su formulación lineal, tributaria del modelo de Harold Lasswell;

b) La centralidad que asigna a los medios y a sus efectos;

c) El sobredimensionamiento que otorga al poder de los medios

d) Su concepción del desarrollo como mera modernización, como tránsito desde la tradición hacia una sociedad moderna e industrial.

La corriente participativa, a su vez, es identificada por los siguientes elementos: Éste incorpora los conceptos del esquema del “otro desarrollo”.

a) Un carácter horizontal, que reconoce en el receptor un papel relevante;

b) La concepción de la comunicación para el desarrollo como un proceso de intercambio de significados, de doble vía, entre emisor y receptor;

c) La gravitación de aspectos culturales en la comunicación para el desarrollo;

d) Una concepción del desarrollo que trasciende los aspectos meramente materiales y plantea “otro desarrollo”.

La comunicación para el desarrollo es vista también como una relación. “Toda acción de desarrollo —dice Alfaro (1993) — se sitúa entonces en relaciones intersubjetivas diversas y complejas”, que han de reconocer la presencia de un “otro”. En tales relaciones no hay un sujeto pasivo, identificado como el beneficiario. Hay, por el contrario, una relación activa en la que es necesario reconocer un rol a los destinatarios de cada proyecto. De esta forma estas relaciones contribuyen también a definir las identidades mutuas.

La comunicación se convierte en un instrumento vital para alcanzar y desarrollar
En el marco de un enfoque de comunicación para el desarrollo, estos canales deben ser aprovechados para generar, integrar y difundir conocimientos e informaciones útiles y culturalmente adecuados y permitir en un proceso de retroalimentación continua entre varios interlocutores o grupos étnicos, lo que se ha dado en llamar comunicación participativa. Así, un uso planificado y participativo de los canales existentes por parte de protagonistas en el marco de procesos de desarrollo sobre base cultural es una condición para la creación de sistemas de comunicación intercultural.




























BIBLIOGRAFÌA:

ALFARO MORENO, Rosa María; Una comunicación para otro desarrollo; Editorial Asociación de Comunicadores Sociales Calandria; Perú

MARTÍN BARBERO, Jesús: Identidad, Comunicación, y modernidad en América Latina; EN Revista Contratexto; Universidad de Lima; Perú

BELTRÁN S., Luis Ramiro: El papel de la comunicación en la promoción del desarrollo y la integración; Resumen del documento preparado para la 13ª. Conferencia Mundial de la Sociedad para el Desarrollo Internacional-SID, realizada en San José, Costa Rica, del 22 al 25 de febrero de 1973; Pp.4

ARRÁEZ Betancort, Rosa María
Nombre de la autora, 1998; título del texto, en Revista Latina de Comunicación Social, número 9, de septiembre de 1998, La Laguna, en la siguiente dirección electrónica http://www.lazarillo.com/latina/a/40rosa.htm

CEVALLOS, René y BELTRÁN, Luis Ramiro en su libro “Estrategias de comunicación educativa para el desarrollo” (2001),

VÁSQUEZ Ríos, Aldo; “Enfoques teóricos de la comunicación para el desarrollo. Perspectivas”
Universidad de San Martín de Porres.
Escuela Profesional de Ciencias de la Comunicación

SERVAES, Jan (2000). Comunicación para el desarrollo: tres paradigmas, dos modelos. En Temas y Problemas de Comunicación. Revista de Comunicación de la Universidad de Río Cuarto. Argentina. Año 8. Vol. 10.

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